viernes, 14 de octubre de 2016
Vuelta a la calma, ¿o al Karma?
En la religión budista y en el hinduismo, el karma es la creencia según la cual toda acción tiene una fuerza dinámica que se expresa e influye en las sucesivas existencias del individuo. Es lo que conocimos como la ley de causa y efecto: las acciones que efectuamos dejan huellas en nuestra mente, con el tiempo producen sus correspondientes resultados.
Para estar en calma y crear un buen Karma individual y colectivo, debemos crear un estado de tranquilidad el cual repercuta positivamente en el ambiente de clase. Pues bien, ¡comencemos!
- ¿Sois conscientes de lo agitados que nos encontramos a veces en clase?
- ¿Y cuando regresamos del recreo?
Os propongo lo siguiente:
a) Siéntate cómodamente, como se ha propuesto en sesiones anteriores (los pequeños en pie de puntillas).
b) Mira como se agita la botella (frasco de la calma) que se encuentra en la mesa de tu maestro/a, ¿no crees que así se encuentra a veces tu mente?
c) Observa cómo caen lentamente esos "brillantes", ¡no les quites vista!; intenta ahora calmar tu mente como el interior de la botella fuese el interior de tu cabeza (los pequeños van cayendo lentamente al suelo como si ellos estuvieran dentro de la botella).
Reflexiona sobre estas preguntas al caer completamente todos los "brillantes":
- ¿Estás más relajado?
- ¿Has vuelto a la calma?
- ¿Está tu mente ordenada?
- ¿Hay Karma en tu interior y en la clase?
Si quieres un bote más personalizado o tener más información, aquí tienes un enlace: Frasco de la calma
lunes, 26 de septiembre de 2016
Siéntate, siéntete
Si nos sentamos cómodamente y somos capaces de cerrar los ojos y no pensar en nada, sería ir demasiado deprisa en esto de sentirse de forma plena. Por ello, para podernos sentir con atención plena, debemos trabajar la respiración; y como pasa con los mejores atletas, esto requiere de práctica.
Cada cual mantiene una constante respiratoria individual y única, pero vamos a aprender primero a respirar y después que cada uno respire a su ritmo ;-)
Esta técnica podemos utilizarla en momentos de "jaleo", desconcierto o cuando se está muy alterado después de un descanso de recreo:
a) Frente a la pizarra, colócate cómodamente en tu pupitre: rodillas en ángulo de 90º, espalda pegada al respaldo y brazos extendidos en la mesa (los más pequeños en pie).
b) Antes de comenzar, se indicará que la entrada de aire (inspiración) se realizará por la nariz y la salida de dióxido de carbono (espiración) se hará por la boca. Se utilizará la pizarra, siendo la parte más larga (arriba y abajo) la inspiración y la parte más corta (laterales) la espiración.
c) El docente comenzará indicando el ancho lentamente mientras todo el alumnado inspira, igualmente se hará en la parte estrecha para la espiración. Todos al compás, siguiendo un ritmo suave y alcanzable para todos; haciendo una pequeña pausa en los ángulos de la pizarra. (Los más pequeños realizarán el mismo ejercicio, pero al inspirar abrirán los brazos hacia arriba y al espirar bajarán los brazos hacia abajo).
La técnica se repetirá, al menos, rodeando la pizarra cuatro veces. Y se podrá repetir hasta en tres ocasiones en series de cuatro. Más no creo que puedan causar efecto si no lo ha hecho ya.
Al alumnado se le planteará después: ¿qué habéis sentido al realizar el ejercicio? ¿qué temperatura tenía el gas al entrar y salir de vuestro cuerpo? ¿podríais utilizar esta técnica en casa o en cualquier otro momento de enfado, alteración, nerviosismo...?
Cada cual mantiene una constante respiratoria individual y única, pero vamos a aprender primero a respirar y después que cada uno respire a su ritmo ;-)
Esta técnica podemos utilizarla en momentos de "jaleo", desconcierto o cuando se está muy alterado después de un descanso de recreo:
a) Frente a la pizarra, colócate cómodamente en tu pupitre: rodillas en ángulo de 90º, espalda pegada al respaldo y brazos extendidos en la mesa (los más pequeños en pie).
b) Antes de comenzar, se indicará que la entrada de aire (inspiración) se realizará por la nariz y la salida de dióxido de carbono (espiración) se hará por la boca. Se utilizará la pizarra, siendo la parte más larga (arriba y abajo) la inspiración y la parte más corta (laterales) la espiración.
c) El docente comenzará indicando el ancho lentamente mientras todo el alumnado inspira, igualmente se hará en la parte estrecha para la espiración. Todos al compás, siguiendo un ritmo suave y alcanzable para todos; haciendo una pequeña pausa en los ángulos de la pizarra. (Los más pequeños realizarán el mismo ejercicio, pero al inspirar abrirán los brazos hacia arriba y al espirar bajarán los brazos hacia abajo).
La técnica se repetirá, al menos, rodeando la pizarra cuatro veces. Y se podrá repetir hasta en tres ocasiones en series de cuatro. Más no creo que puedan causar efecto si no lo ha hecho ya.
Al alumnado se le planteará después: ¿qué habéis sentido al realizar el ejercicio? ¿qué temperatura tenía el gas al entrar y salir de vuestro cuerpo? ¿podríais utilizar esta técnica en casa o en cualquier otro momento de enfado, alteración, nerviosismo...?
Respetando el silencio
Hablar, escuchar música, gritar... todas estas acciones son necesarias en nuestra vida cotidiana, pero has probado en detenerte un minuto y escuhar el silencio.
El silencio se puede considerar la ausencia de sonido, ¿o no?
Para comprobar si eres capaz de escuchar el silencio, te propongo lo siguiente:
a) Ten a mano un papel y un lápiz (para los más pequeños no es necesario).
b) Siéntate cómodamente y cruza los brazos (los más pequeños se acurrucarán en su mesa).
c) Cierra los ojos con suavidad y siente tu respiración.
d) Comienza a escuchar todos los ruidos y sonidos que ocurren a tu alrededor.
e) Anótalos en la hoja (los más pequeños pensarán en ellos).
f) Realiza una puesta en común con los compañeros.
¿Escuchasteis lo mismo?
¿Qué habéis sentido mientras escuchabais el silencio?
¿Creeis que es necesario?
Proyecto Escuela: Espacio de Paz 2016-2017
Bienvenidos a este blog donde la Comunidad Educativa del CEIP Ramón María del Valle Inclán de la población de Arenas, podrá encontrar herramientas, actividades y acciones para sembrar, cultivar y fomentar la Paz interior, hacia los demás y transmitir más allá de las fronteras que quizá aún desconozcamos.
En este curso 2016-2017, se van a comenzar a trabajar una serie de valores a través de experiencias y sensaciones que sentiremos cada semana. El Proyecto se divide en tres grandes ejes complementarios uno con otro:
1. El valor del respeto.
2. El valor de la convivencia.
3. Contra el acoso escolar.
Cada eje se corresponde con un trimestre, en el que cada semana iremos abordando cada eje.
En este curso 2016-2017, se van a comenzar a trabajar una serie de valores a través de experiencias y sensaciones que sentiremos cada semana. El Proyecto se divide en tres grandes ejes complementarios uno con otro:
1. El valor del respeto.
2. El valor de la convivencia.
3. Contra el acoso escolar.
Cada eje se corresponde con un trimestre, en el que cada semana iremos abordando cada eje.
¿Te apetece probar?
Pues sólo déjate llevar...
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