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sábado, 26 de noviembre de 2016

Somos estrellas

Cuando miramos al cielo, vemos brillar bellas estrellas. No distinguimos entre estrellas mejores ni peores, simplemente si brillan más o menos.
Así somos todos nosotros y nosotras. El mundo está lleno de estrellas, TODOS y TODAS ILUMINAMOS, aunque pensemos que no, cada uno de nosotros/as somos seres con muchos dones y talentos, a veces ocultos y a veces muy definidos.
En casa, en la calle, en el colegio, en la clase... somos estrellas, cada uno/a diferente a otro/a, pero ni mejor ni peor; pero en primer lugar, para que "reconozcan nuestra luz", debemos de creer en ella.
Debes decirte: ¡YO SOY LUZ!
Me da igual que a veces me digan cosas feas o no gratas: ¡YO SOY LUZ!
Si estás acompañado, cogeros todos/as de las manos y gritar varias veces: ¡YO SOY LUZ!
Para ser una bonita estrella, hay que hacer tres cosas, debemos: FELICITAR, AGRADECER Y PEDIR DISCULPAS. Si somos capaces de hacer estas tres cosas, nos sentiremos bien con nosotros mismos y crecerá nuestra luz interna. ¡Probemos!
1. En clase utilizaremos una zona privilegiada para colgar una gran estrella. En ella rotularemos: ¡Somos estrellas, somos luz!
2. El docente nos dará un papel tipo post-it o similar, con el nombre de un compañero, de forma que cada uno tendrá un post-it de un compañero/a distinto. (Para los pequeños, el docente podrá decirle al oído de cada niño, el compañero que le ha tocado al azar).
3. Pensaremos durante unos minutos FELICITAR a esta persona que te ha tocado, por algo que hayas observado de ella días atrás: Te felicito porque... por ejemplo: has ayudado a alguien, has cedido, has sabido escucharme... y lo escribirán en el post-it (Los pequeños se lo dirán a su maestro/a al oído, y éste lo escribirá. También podrán decirlo en voz alta siguiendo un orden).
4. Cuando hayan terminado, el docente recogerá los post-it y los pegará en la estrella. (Para los pequeños, el docente podrá escribirlo directamente en la estrella).
5. Después, todos podrán leer el mensaje que le hayan dejado; no es necesario que sepan quién les escribió, es además hasta recomendable.
En la próxima semana, o días posteriores, se repetirá la actividad pero utilizando la palabra AGRADECER: Te doy las gracias porque... me escuchas, hablas amablemente, por tu gesto de cariño...
Y se hará una tercera semana con las palabras PEDIR DISCULPAS: Te pido disculpas por... insultarte, no reconocer mi error, interrumpirte cuando hablas...

Reflexiona:
¿Acaso no te sientes liberado?
¿No te sientes más lleno?
¡Eres luz que brilla!

viernes, 4 de noviembre de 2016

Ventana al interior

Cada mañana cuando nos levantamos, normalmente abrimos las ventanas de casa para que entre el aire nuevo y mirar al exterior para contemplar por un momento el nuevo día.

En el transcurso del día solemos mirar mucho la ventana al exterior, vemos los problemas de los demás, observamos los errores que cometen otros, y parecemos estar ajenos al error y las dificultades de nuestra vida.

¿Te has planteado alguna vez mirar la ventana que asoma a tu interior? A veces no nos preocupamos de ella, y ésta tiene la clave de los cambios necesarios en nosotros para crecer junto con los demás. ¿Probamos mirar nuestra ventana? Quizá nos sorprenda.

Formando un círculo, nos sentaremos todos en el suelo con las piernas cruzadas y la espalda erguida. Es necesario tener en cuenta lo siguiente:
1. El ejercicio consistirá en un diálogo consigo mismo.
2. No podremos dejar de mirar el objeto que nos entregarán hasta finalizar nuestro turno.

A continuación, deberemos de observar un instante el objeto con cuidado y posteriormente abriremos la "ventana" (puertecita). Nos encontraremos con quién somos y deberemos de decirnos en voz alta, sin apartar la vista:
- Soy... (tu nombre).
- Lo que más me gusta de mí es...
- Lo que quisiera corregir en mí es...
Después le pasará el objeto cerrado al compañero/a. (A los más pequeños se lo irá mostrando el docente, sin necesidad que el alumnado lo coja).

¿Te has reconocido?
¿Realmente te has mirado dentro?

Si algún compañero/a quiere comentar alguna emoción o sensación, podrá comentarla cuando finalicen el ejercicio todos sus compañeros/as. Pero no se trata de decir ni dar consejos a los demás, si no de reflexionar consigo mismo de forma interna o externa hacia los demás.